Las torpezas de Erdogan y de Netanyahu

En: Comunicación Política

10 Jun 2010

 La política internacional debe ser más importante que la nacional. Y si un Gobierno cambia ese orden, al final los hechos son muy testarudos y se acaban imponiendo.

Cuando Erdogan, Primer Ministro turco, más empeñado estaba en que su país fuese admitido en la Comunidad Europea, acaba de dar un poderoso argumento a otros países para que no lo admitan. ¡Qué gran error acaba de cometer!. Sí, pude convertirse en el líder emergente dentro de los países árabes, pero ¿le servirá eso para entrar en la CE?.  Ha tomado un camino enteramente erróneo y no pasará a la historia de su país como el que logró que Turquía entrase en Europa como un miembro de pleno derecho. Y cuanto más grite, peor. Al final, Erdogan se ha convertido en alguien que no sabe muy bien quién es.

 Por otra parte, Netanyahu se queja de que muchos países no quieran a Israel. Podría empezar por su propia casa. Su padre, Benzion Netanyahu, que ha cumplido 100 años, podría haberse dedicado a estudiar la historia de cómo España salvó e miles de judíos en la Segunda Guerra Mundial. Lo mismo podría haber hecho Slomo Ben Ami, que escribió su Tesis Doctoral y luego la publicó en España, sobre D. Miguel Primo de Rivera. Pues bien, en parte alguna de su Tesis Doctoral mencionó el Decreto de 1923, que luego sirvió para que miles de sefarditas salvaran sus vidas, puesto que sólo hacía falta que un sefardita se presentase en  un Conbsulado español de cualquier parte del mundo y demostrase que hablaba español, para que le dieran un pasaporte.

 Pues bien, Benzion Netanyahu ha dedicado muchos años de su vida a resaltar lo peor de los españoles y a reverdecer la que Juderías llamó, en 1914, La Leyenda Negra. Con lo cual, él, y otros historiadores judíos, pueden lograr el efecto siguiente: Dejar sin argumentos a quienes, si los judíos pasan por una situación trágica una vez más, quieran ayudarlos. Es una pésima política desmotivar a quienes, en otros países, pueden ser aliados nuestros. Equivale a quedarse sin una gran parte de su política exterior. Por eso, Benjamín Netanyahu, Primer Ministro israelí, haría muy bien en esforzarse por hacer lo contrario de lo que dio sentido a la vida de su padre: reverdecer el odio hacia los españoles.

Hay un precedente en el que Benzion Netanyahu podría haberse fijado: Simon Wiesenthal, el gran perseguidor de nazis. Llegó a España dispuesto a resaltar lo peor de los españoles y acabó tomándonos cariño. En la última página de su libro Operación Nuevo Mundo. El viaje secreto de Colón– reconoció que los españoles habíamos salvado a 25.000 judíos durante las Segunda Guerra Mundial. Es lo que nunca hará Benzion y sí podría hacer Netanyahu para demostrar que los israelíes saben ser agradecidos.

 

Máster Comunicación Política

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Acerca de este Blog

Felicísimo Valbuena de la Fuente es Licenciado y Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente es Catedrático en la Facultad de Ciencias de la Información.

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