Un libro muy importante para la comunicación política y empresarial

En: Comunicación Empresarial|Comunicación Política

23 Nov 2011

En medio de la escasez de libros de pensamiento, surge uno importante

Desde que las Agencias de Evaluación, tan aficionadas al anonimato, han adquirido un poder impensable hace unos años y desde que están dando tantos disgustos a profesores universitarios muy bien preparados, sobre todo a los jóvenes, han ido decayendo de forma alarmante los libros de pensamiento. Los artículos teóricos no están viviendo su mejor momento. Desde luego, Nietzsche no pasaría los filtros actuales de la ANECA -Agencia española de Evaluación de la Calidad y de la Acreditación- y de todas las anequillas autonómicas. Por supuesto, todo un Don José Ortega y Gasset no recibiría sexenios de investigación, porque publicaba una y otra vez en Revista de Occidente, que además, dirigía. Con lo cual, el juez anónimo le acusaría hoy de endogamia universitaria. ¿Y qué decir de Julián Marías, que prácticamente sólo se citaba a sí mismo? Cualquiera de estos jueces anónimos le tumbaría, sin entrar en lo que sostenía este pensador.

Ah, una aclaración importante: No estoy afirmando lo anterior porque la ANECA me haya hecho alguna faena. Me ha concedido, sin problema alguno, todos los sexenios que he solicitado.

En fin, me alegro mucho de encontrarme con un libro extraordinario de un abogado del Estado, que fue Ministro muy importante con la UCD y también asesoró al PP durante un cuatrienio. Después, y además de sus obligaciones como abogado del Estado, se dedicó a pensar y a publicar. Es lo que han hecho grandes políticos como Talleyrand, De Gaulle, Churchill…

José Manuel Otero Novas acaba de publicar Mitos del pensamiento dominante: Paz, Democracia y Razón. Sus anteriores publicaciones han sido Fundamentalismos enmascarados (2001). Asalto al Estado (2005) y El retorno de los césares (2007).

Necesidad de estudiar la textura de los ambientes

Todos ellos son muy importantes para la comunicación política y, también, aunque a algunos les parezca extraño, para la comunicación empresarial. Sobre todo, porque representan una visión fundamentada de la realidad política. Y esta visión es también muy importante para los empresarios. Según estudiaron Emery y Trist hace bastantes años, es muy importante que sepamos la textura de los ambientes en que nos estamos moviendo: plácidos, reactivos, turbulentos y auto-recreados. Sintetizando mucho la dialéctica del libro, creo que lo que hace Otero Novas es ocuparse de los ambientes reactivos y turbulentos en los que estamos viviendo los españoles y europeos, fundamentalmente, y él procura ofrecer una visión nueva y creadora.

Desde luego, nos encontramos ante un libro políticamente no correcto. Efectivamente, ¿quién se atreve ahora a escribir a fondo de la guerra y de las posible causas de guerra en un futuro próximo? ¿De la inmigración? ¿Del islam y del yihadismo? ¿De lo que es y no es la democracia? ¿De la masonería? ¿Del i-rracionalismo y del nihilismo?. Otero es valiente y además, demuestra una gran preparación teórica. El atractivo de su estilo es que se enfrenta con los problemas, enunciándolos de manera tranquila y, a continuación, va ampliando el círculo más y más, hasta que vemos un gran panorama; y ofrece sugerencias que un político puede convertir en soluciones. Por eso, los políticos, los empresarios, los docentes, los militares, los clérigos… harían muy bien en leer este libro. Además, Otero va apoyando con citas de autores muy importantes su diagnóstico de las situaciones. Dicho de otra manera, una persona inteligente puede encontrar en este libro material para varios discursos y sobre todo, para participar en debates con garantías. Si de verdad quiere convencer y animar a su público a que abandone los tópicos. Discursos y debates son manifestaciones de la puesta en escena, que tan importante resulta en comunicación política, empresarial y en cualquier situación en la que haya que emplear la oratoria.

Primero, anticiparse a las dudas; después, responderlas

El excesivo sentido histórico puede mermar la creatividad, pues parece que ya está todo dicho, experimentado y fracasado en los diferentes campos profesionales. Por eso, el autor muestra la inconsistencia de muchas experiencias pasadas. Es decir, maneja muy bien el pensamiento racional. Entre los muchos libros que cita, no figura Las falacias del historiador, de David Hackett Fischer, un libro extraordinario, que apareció a comienzos de los años setenta (todavía está sin traducir al español). Sin embargo, Otero sí pone en práctica los hallazgos de Fischer. Y también, los de Carl I Hovland y su Grupo de Yale, cuando afirmaban que, para las personas que van a estar expuestas a ideas contrarias a las que están escuchando o leyendo, una buena medida es suscitar las posibles objeciones y responderlas. Es decir, un buen procedimiento consiste en “vacunar” a la audiencia. ¡Qué razón tenían!. Efectivamente, las ideas que las personas no someten a disputa o discusión acaban por convertirse en blandas y a desplomarse. El libro de Otero plantea las cuestiones difíciles y las responde. He analizado muchos discursos y debates, por obligación profesional y, en algunos casos, porque me gustaban. La diferencia entre una buena comunicación política y una comunicación chapucera está en tratar a los oyentes como personas que internamente se plantean dudas.

Algunas veces el razonamiento de Otero es muy original en la manera de expresarse. Podría poner ejemplos, pero prefiero que el lector los vaya descubriendo. Sobre todo, cuando maneja cifras. Sabe interpretarlas muy bien.

Desde que Daniel Montero escribió La Casta, muchos políticos se están dando cuenta de que las cosas siguen igual hasta que dejan de serlo y de que no pueden seguir disfrutando del privilegio de pensar muy poco y de dar respuestas cortas y salidas de patas de banco a problemas complicados. Lo peor que puede hacer un político es odiar la realidad. ¿Por qué no escriben lo que piensan de verdad sobre los asuntos?. El libro de Otero puede impresionarles, en un primer momento, no porque el estilo sea complicado sino porque les obliga a educar su mirada. Y eso cuesta, pero los votantes se lo están exigiendo cada día que pasa.

Finalmente, este libro contiene el suficiente número de hechos que podrían servir como material para relatos de mayor o menor extensión. Pienso que el cine está pasando por un auténtico Viernes Santo de la imaginación. ¡Cuántas películas son nuevas versiones de otras que eran mucho mejores! ¡Con qué descaro hay guionistas y directores de cine que roban ideas a otros, sin citar su procedencia, por el mero hecho de que están muertos!. En el fondo, es porque no se paran a pensar e imaginar. En el libro de Otero pueden encontrar argumentos no sólo racionales sino cinematográficos. Es un libro que irradia vitalidad, porque contiene experiencias muy variadas, con las que pueden conectar muy fácilmente los públicos actuales.

  • No me arrepiento de haber resultado excesivamente laudatorio. Es más, probablemente escribiré varias entradas sobre los asuntos que el autor aborda en esta obra y en sus libros anteriores.
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Acerca de este Blog

Felicísimo Valbuena de la Fuente es Licenciado y Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente es Catedrático en la Facultad de Ciencias de la Información.

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