Mis impresiones sobre los Encuentros de Filosofía, de la Fundación Gustavo Bueno

En: Comunicación Institucional|Comunicación Política

21 Abr 2011

Hacía varios años que no venía a los Encuentros de Filosofía que anualmente organiza la Fundación Gustavo Bueno. He asistido los días 15 y 16 de abril a la 16ª edición de estos encuentros. Y después de observar algunos rasgos singulares, quiero escribir mis impresiones.

Recuerdo que los Encuentros de Filosofía se desarrollaban antes en la Colegiata de San Juan Bautista, en el Palacio de Revillagigedo, en Gijón. Es una Colegiata que me agrada mucho porque cuenta con dos púlpitos de piedra enfrentados. Y siempre explico a mis estudiantes de Comunicación Política que esta Colegiata es excelente para debatir. Parece que esos dos púlpitos sólo son adecuados para una disputa escolástica entre clérigos. Pero como la Colegiata está desacralizada, resultaría muy original comprobar si dos políticos estarían dispuestos a confrontar en ella sus programas durante una campaña electoral. El marco de la Colegiata daría muy bien en televisión, porque no conozco otro edificio que el arquitecto lo planificase con un modelo dialéctico en su cabeza. Si los políticos no se atreven, porque tienen miedo a hacer el ridículo, esta Colegiata sería extraordinaria para realizar debates y, sobre todo, para el acto final de un Concurso de Debates. Estoy seguro de que a Luis Buñuel le hubiera encantado la idea, porque un ateo como él se daba cuenta de que estaba caminando sobre conceptos religiosos secularizados.

Predominio claro de los jóvenes en los Encuentros de Filosofía de este año

Sin embargo, los Encuentros de Filosofía de este año se han diferenciado claramente de los que tenían lugar en Gijón. El marco arquitectónico es muy distinto, pero hay un rasgo que ha distinguido a estos Encuentros de los últimos a los que asistí. Predominan muy claramente los jóvenes. Y esto no se daba en Gijón. Además, han venido de lugares muy variados de España, lo cual merece una explicación.

La mayoría son profesores de Secundaria que han viajado desde ciudades muy alejadas de Oviedo. Después de cientos de kilómetros en autobús o en coche, se han pagado la estancia y la matrícula, aunque ésta sea simbólica. Y lo han hecho porque les gusta la filosofía y el Materialismo Filosófico de Gustavo Bueno que, gracias a las nuevas tecnologías, está al alcance de quien desee conocerlo.

Estas nuevas tecnologías han hecho posible que, en muy poco tiempo, y partiendo del libro de Daniel Montero- La casta. El increíble chollo de ser político en España-, muchos internautas en paro pero con mucho cerebro, hayan sintetizado este libro, lo hayan difundido por Internet y logrado convertir a los políticos en la tercera preocupación para los españoles, desde hace más de dos años. Con la filosofía de Bueno está ocurriendo algo muy parecido, mucho más allá de las fronteras españolas. Y en lugar de convertirse en una preocupación, la filosofía de Bueno se ha constituido en un atractor muy potente.

La burocratización de la educación secundaria

Además de las conferencias y mesas redondas, en estos Encuentros tiene mucha importancia el intercambio de experiencias profesionales en las comidas y cenas. Y los hechos que cuentan los asistentes confirman el alto grado de burocratización que está alcanzando la Educación Secundaria y el desánimo de muchos profesores. A la vez, en estos Encuentros comprueban por sí mismos la gran creatividad que pueden encontrar en un ambiente no sometido al sistema de la mayoría de los Congresos. Más que para aprender e intercambiar conocimientos y experiencias, los Congresos se han convertido en negocios a los que acuden muchos profesores o aspirantes a serlo para obtener papeles y más papeles que luego evaluarán personas anónimas a las que la implantación desbordante del sistema norteamericano de certificación les ha otorgado un poder que nunca habrían soñado: determinar el futuro profesional de las personas. Y los congresistas pagan por la matrícula el equivalente a veinte veces lo que en los Encuentros de Filosofía.

La pregunta del millón es: Si la Educación Secundaria es el nivel más importante de todo el sistema, ¿cuándo los políticos se la van a tomar en serio?. Antes de que ocurra lo que está sucediendo en la Universitaria. Los políticos pueden decir que se la toman muy en serio, pero los hechos son muy recalcitrantes. Y a los políticos les juzgamos por sus realizaciones, no por su buena intención.

Los políticos harían muy bien en tener en cuenta la sagaz distinción de Peter Drucker, al que llamaron durante muchos años “el Papa del Management”: la palabra “controles” no es el plural de la palabra “control”. Los sinónimos de los controles son la medición y la información. El sinónimo del control es la dirección. Los controles se relacionan con los medios, el control con un fin. Los controles tratan con hechos, es decir, con hechos ocurridos. El control se ocupa de las expectativas, es decir, del futuro. Los controles son analíticos y se interesan en lo que era y en lo que es. El control es normativo, y se ocupa de lo que debería ser.

O dicho de otra manera: Un Instituto de Secundaria puede recibir muchos controles y estar enteramente descontrolado.

En la próxima entrada me seguiré ocupando de estos Encuentros de Filosofía.

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Acerca de este Blog

Felicísimo Valbuena de la Fuente es Licenciado y Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente es Catedrático en la Facultad de Ciencias de la Información.

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