LA RESPUESTA COOPERATIVA Y LA SOLUCIÓN CREATIVA PARA LOS JUEGOS DE PODER

En: Comunicación Empresarial|Comunicación y Análisis Transaccional

1 Ago 2013

Desde luego, lo estoy pasando muy bien asimilando y difundiendo los libros de Claude Steiner. Un hombre que, cercano a los ochenta años, está dando muestras constantes de vitalidad, merece todos los esfuerzos que podamos hacer para expandir su teoría y sus prácticas. Profesionales muy diversos han comprobado que las obras de Steiner les ayudan a ser más efectivos.

Hoy voy a acabar el examen de su libro El otro lado del poder, pero anuncio que, después, me ocuparé de otro libro suyo, El corazón del asunto.

La pregunta decisiva: «Y tú, ¿qué harías?»

Desde hace mucho tiempo estoy convencido de que el precio de una crítica es una alternativa constructiva. O dicho de otro modo, una pregunta decisiva que suelo hacer a quienes se dedican a criticar es: «¿Y tú qué harías?». Si no tiene respuesta, me doy cuenta de que es alguien reactivo, no creativo.

Por eso, y aunque antes ya ha saturado las páginas con ejemplos de juegos de poder, Steiner aborda «La respuesta cooperativa y la solución creativa».  Para él, la respuesta cooperativa consta de tres partes:

–         Expresar cómo sienta ser víctima de un juego de poder.

–         Analizar brevemente el juego de poder efectuado.

–         Una alternativa cooperativa.

Cómo conseguir una alternativa cooperativa

Él se centra en la alternativa cooperativa. Todo el secreto consiste en no someterse a una alternativa del tipo «esto o aquello», desechar las dicotomías estrechas. Le influyó decisivamente Darca Nicholson. Después de rechazar las soluciones blanco o negro, ella le aconsejó: «Relájate. Siéntate y deja que tu fe en la naturaleza cooperativa de la gente te guíe. Investiga el problema en sí, no como es presentado; haz preguntas, observa el problema desde fuera y no en tu mente. Una Solución Creativa vendrá desde un arco iris de opciones». Y para demostrar la efectividad de las palabras de Darca Nicholson, Steiner expone un caso real, que a él le pasó. Una serie de personas conocía un problema al que había que encontrar una solución, y además, con urgencia. Una de ellas le dijo: «Dices que hay una solución creativa para todos los problemas. ¿Qué sugieres para ésta?».

Desde luego, él demuestra que supo convertir un problema en una escena con un final aceptable para las tres personas involucradas. Y Steiner era una de las tres. Lo cual convierte este caso en una característica de Steiner: No tiene miedo a ponerse a sí mismo como ejemplo de cómo cometer un error o cómo llegar a una solución satisfactoria.

Los niveles de consciencia de los juegos y las personas controladoras

Seguidamente, Steiner analiza la tecnología del control, que puede ser muy sutil y poderosa, aunque también existe el peligro de la paranoia: hay quienes muestran el hábito de pensar y comportarse como si todos buscar controlarlo. También, examina el control fuera de control.

Para no caer en la paranoia, es muy importante darse cuenta de los cuatro niveles de consciencia respecto de los juegos de poder:

El Nivel I es Consciente. De nuevo se pone a sí mismo como ejemplo: Lleva décadas fijándose en los juegos de poder de los demás y de aquellos en los que él mismo ha participado. Podríamos decir que Steiner es un gran experto, pero otros también pueden adquirir un notable nivel de consciencia.

El Nivel II es muy intuitivo. Es el que alcanzan muchas personas con su poder de observación. No dominan a fondo la teoría, pero sí saben acumular experiencias, que les sirven para resistir silenciosamente a los juegos de poder. El Nivel III es poco intuitivo. Hay personas que se dan cuenta, con retraso, de que han sido manipuladas, y se enfadan, aunque luego caen la cuenta de que ellas mismas han participado en el juego. Nadie tima a una persona inocente. Finalmente, el Nivel IV, al que Steiner llama Desprevenido, es en el que viven quienes no se dan cuenta de los juegos de poder y se sienten mal, pero sin dar con el porqué.

Además de los niveles de conciencia, Steiner distingue cuatro tipos de personas controladoras: Cabeza Fría, Cabeza Caliente, Inocentes y Cooperadores.

Los resultados de las interacciones

Y al ver interactuar a estas personas, Steiner identifica cuatro resultados:

–         Cuando una persona apasionada se encuentra con otra, surge un Alboroto.

–         Cuando una persona apasionada se encuentra con una inocente, el resultado es la Subyugación.

–         Cuando un Inocente se encuentra con otro, toma fuerza la Armonía.

–         Cuando un Manipulador Consciente encuentra a un Cooperador, aparece la Contienda.

Al autor le interesa mucho esta última situación y  Steiner especifica qué hay que hacer: Ante todo, identificar el juego de poder; desviar la maniobra, para lo que ofrece varias tácticas verbales, dirigidas a ganar tiempo y poder pensar en una estrategia creativa.  El filósofo español José Ortega y Gasset era muy aficionado a los toros, porque veía en ellos una imagen muy adecuada de la vida humana. Sobre todo, admiraba lo que se reconoce como «la hora de la verdad», cuando el torero se dispone a matar. Los tres momentos son: parar, templar y mandar. Creo que podemos aplicar estos momentos para ilustrar lo que Steiner explica.

El autor titula la Tercera Parte del libro como «Abandonar el Control». No puedo ocuparme en estos momentos de esta Parte, que plantea una alternativa filosófica muy importante. Ya habrá tiempo de volver sobre este asunto, relacionándolo con otros de Steiner y de otros autores. Por eso, prefiero abordar, en próximas entradas El corazón del asunto.

Máster Comunicación Empresarial

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Acerca de este Blog

Felicísimo Valbuena de la Fuente es Licenciado y Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente es Catedrático en la Facultad de Ciencias de la Información.

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