La delincuencia informática desorganizada y las molestias que puede causar

En: General

18 Ago 2012

El sobresalto inicial y la ayuda de los amigos

Hace dos días y medio, unos piratas informáticos se introdujeron en mi correo electrónico, me quitaron la contraseña y robaron toda mi lista de correos. A continuación, enviaron un breve correo a losm destinatarios cuya lista me habían robado, en la que afirmaban que yo estaba pasando un gran problema y que necesitaba ayuda financiera urgentemente. Decían que no me llamasen a mi teléfono móvil, porque lo había perdido. Y que mantuviesen todo este asunto en secreto.

A quien escribía a mi correo, le respondían inmediatamente con un mensaje en el que le decían que enviasen dinero por Western Union a una dirección de Abidjan, Costa de Marfil. Habían creado una nueva dirección de correo, desde la que enviaban sus mensajes.

Alrededor de las diez de la noche, empezaron a llamarme amigos para ponerme al corriente de lo que estaba ocurriendo. Cuando fui al ordenador para escribir a todos los que hubieran podido recibir el correo, me encontré con que no podía entrar en mi cuenta de gmail. Y Google me advertía que podían pasar entre 3 y 7 días hasta que pudiera recuperar mi correo con una nueva clave. Entonces, conseguí conocer los correos a través de mi mujer, que también lo había recibido.

El primero de los amigos que me había llamado, me recomendó que pusiera una denuncia en la Comisaría. La agente que estaba de guardia me explicó que casos como éste eran frecuentes, pero que yo había tenido suerte, porque la redacción de los escritos era muy mala.

Menos mal que hay delincuentes informáticos desorganizados

Esto es lo que yo quiero explicar. La mayor ayuda en todo este asunto me ha venido, paradójicamente, de los piratas informáticos. Una buena imagen que se me ocurre para sintetizar lo que ha pasado es la del jinete que, compitiendo en una carrera de vallas, logra que el caballo salte el obstáculo con las patas delanteras, pero lo derribe con las traseras. Efectivamente, los piratas han demostrado dominio de la informática, al introducirse en mi ordenador y robar las claves, pero han sido un desastre en la explotación de este éxito inicial. Cualquier receptor del correo, y así me lo han hecho saber los muchos que me han llamado por teléfono, se daba cuenta inmediatamente de que yo no había podido redactar ese correo. Contenía una palabra que los españoles no utilizamos en nuestras conversaciones. Además, la mayoría de las palabras estaban mal escritas, bien porque faltasen letras o porque tenían faltas de ortografía. Y ya cuando pedían que enviasen el dinero a un domicilio de Abidjan, el asunto se convertía en algo surrealista.

Un amigo se elevó a cumbres filosóficas y mee dijo que este caso era un ejemplo de lo que D. José Ortega y Gasset denominaba “la barbarie del especialismo”. “Aquí hay mucha informática y poquísima gramática.” Ahora bien, ¿y si los delincuentes hubiera redactado mucho mejor los escritos? La agente de policía me habló de numerosos timos, aunque añadió que eran mucho más refinados, pues se tomaban hasta seis meses de tiempo y de correos electrónicos para conseguir ganarse la confianza y estafar 30.000 euros a personas que querían ayudar.

Espero poder acceder nuevamente a mi cuenta de correo para poder aclarar las cosas

Aunque Google es muy rápido en sus búsquedas y aunque Gmail me ha funcionado siempre de maravilla, el proceder organizativo es lento porque es una empresa mastodóntica. Por eso, y hasta tanto no pueda acceder a mi correo, quiero dejar estas cosas en claro:

– No tengo problemas económicos. Por tanto, no necesito pedir ayuda. Ni tampoco necesito fondos para adquirir, por ejemplo, un yate, o un restaurante, o un taller mecánico. Ni poseo  terrenos o pisos sin vender, es decir, “activos tóxicos”, como dicen en el argot bancario, sencillamente porque no soy banquero y no quiero serlo.

– Lo que más me molesta de toda esta situación no es la imposibilidad temporal de acceder a mi correo sino que mi firma aparezca bajo un escrito horrorosamente mal escrito. Respeto y admiro a quien escribe bien y satirizo y ridiculizo a quien escribe mal.

– Agradezco a los amigos y conocidos que me han llamado y asesorado en todo este incidente.

– Conviene organizar las mejores defensas posibles para nuestro ordenador, aunque en cualquier momento puede llegar la sorpresa.

Seguiré informando con las novedades que yo vaya captando en este proceso.

Enviar Comentarios

Acerca de este Blog

Felicísimo Valbuena de la Fuente es Licenciado y Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente es Catedrático en la Facultad de Ciencias de la Información.

Para saber más acerca de Felicísimo, te invitamos a visitar la sección Currículum Vitae