El turismo en Jordania, o cómo matar la gallina de los huevos de oro

En: Comunicación Empresarial|Comunicación Política

11 Jun 2011

He pasado unos días en Jordania y he recibido algunas lecciones sobre comunicación política y empresarial. Malas, eso sí, pero lecciones. Y aprendemos más, en ocasiones, de los errores que de los aciertos. El turismo de Jordania puede convertirse en un gran caso para que lo estudien quienes aspiren a dominar la comunicación política y empresarial.

Al parecer, el nuevo ministro de Turismo de Jordania, Zaid J. Goussos, se ha debido de creer que él puede ser el gran salvador de la economía de su país. Y al servicio de este supuesto, ha puesto en marcha una serie de medidas que pueden hundir a un sector tan importante como el del turismo.

Es un ministro que se formó en Estados Unidos. Lo cual puede decir mucho y puede decir muy poco. Cuando una persona tiene una visión de túnel, puede enfocar todos sus estudios para reforzar esa estrechez de miras. Si alguien no tiene ideas fértiles, da lo mismo que tenga cinco carreras. Será una nulidad en cinco idiomas.

Desde luego, no se necesita un gran mérito ni esfuerzo para exprimir a los turistas: impuesto para entrar en el país, doblar el precio de las entradas a algunos monumentos, cobrarles por servicios que otros países facilitan a los turistas, imponer guías jordanos – aunque culturalmente dejen mucho que desear-, y así sucesivamente. El reverso de la moneda es que este ministro no sabe lo esencial de la comunicación empresarial: el secreto de un negocio no es el lucro sino la creación de clientes. Y al fallar en la comunicación empresarial, el ministro también demuestra una gran ignorancia de la comunicación política, porque proyecta un a imagen muy desfavorable sobre Jordania, como si fuera un país sediento de dinero.

Este ministro ha mantenido, si no fomentado, tales medidas cuando el turismo ha huido de Egipto y de Siria. Es decir, que se ha aprovechado de la situación.

Pues bien, según me ha informado una persona que me merece garantías, las agencias de turismo extranjera están cancelando una gran cantidad de reservas hoteleras en Jordania.

Si fuera un buen político, este ministro se daría cuenta de lo que significa Jordania en el panorama turístico: Un complemento para otros viajes a Egipto, Siria e Israel.

Para no perder ese carácter de apéndice, el ministro hubiera podido hacer atractiva la visita y estancia en Jordania: Renuncia al impuesto de entrada en el país, mantenimiento de los precios en los monumentos, facilitar Internet gratis en los hoteles… es decir, lo contrario de lo que ha puesto en marcha.

¿Cómo se explica que, de golpe, suba la visita a Petra de 25 a 50 € y sin ofrecer nada a cambio? Y así en otros lugares, como la ciudad romana de Jerash. Pero ¿quién se cree este señor que es? Y no contento con esto, no hace nada para que la policía turística retire a los niños que acosan sin cesar en las visitas a los lugares turísticos, hasta convertir una posible vivencia estética en algo molesto. Es más, la policía no hace caso de esto sino que acosa ella misma a cualquier turista entendido en arte. Por ejemplo, presiona con muy malos modos para que una persona competente no explique a sus compañeros, en tres minutos, un teatro nabateo que se encuentran durante su marcha en Petra.

En cuanto a la obligación de contratar a guías jordanos, creo que es una pérdida de tiempo, de dinero y de posibilidades de ampliar conocimientos, si el guía no está formado.

Desde luego, no tengo el menor deseo de volver a visitar Jordania. Lo mismo me han manifestado los compañeros del grupo que hemos visitado este país, que tan simpático nos caía gracias al célebre rey Hussein.

Máster Comunicación EmpresarialMáster Comunicación Política

Enviar Comentarios

Acerca de este Blog

Felicísimo Valbuena de la Fuente es Licenciado y Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente es Catedrático en la Facultad de Ciencias de la Información.

Para saber más acerca de Felicísimo, te invitamos a visitar la sección Currículum Vitae