EL DILEMA DE ABRIRSE O NO ABRIRSE A LOS DEMÁS

En: Comunicación y Análisis Transaccional

22 Abr 2013

Sobre Gerald Miller

Hay libros que tienen una fortuna impresionante, aunque tengan muy pocas ideas. Y hay libros que tienen muchas ideas y una fortuna muy discreta. Entre estos últimos, está Between People. A new Analysis of Interpersonal Communication, de Gerald R. Miller y Mark Steinberg. Dentro de dos años, este libro cumplirá 40. Y sigue irradiando e irradiando ideas, además de ser de muy fácil lectura.

Conocí a los dos, y Miller era muy, muy creativo. Quizá tenía tantas ocurrencias en su cabeza que se relajaba con el póker y con las carreras de caballos. Y además de tener sus propias ideas e investigar muy bien, tomaba cualquier teoría y sabía darle un enfoque muy original.

Por ejemplo, la del auto-descubrimiento, de Samuel Culbert.

La importancia de reducir la ambigüedad de una definición

Culbert afirmaba explícitamente que un mensaje de auto-descubrimiento debe estar codificado intencionalmente, más que transmitido de una manera accidental. Además, Culbert indirectamente da a entender que el auto-descubrimiento implica frecuentemente cierto grado de riesgo para quien se abre a los demás. Puesto que éste revela información “privada”, no puede estar siempre seguro de cómo reaccionarán los demás. Ya que la información concierne a él mismo, puede ser especialmente vulnerable a respuestas no deseadas.

Y aquí viene la originalidad de Miller. Para él, el concepto de información “personalmente privada” es ambiguo. Es necesario reducir esa ambigüedad para clarificar la noción de auto-descubrimiento. ¿Cómo reducirla? Pues comprendiendo por qué tendemos a ocultar cierta información y cuáles son los efectos de la auto-revelación, estipulando que las personas definen cierta información como personalmente privada cuando desean evitar las consecuencias de revelar esa información.

Consecuencias de la auto-revelación

Las consecuencias pueden ser personales o de las que afectan a la relación, Por ejemplo:

1.- Verse forzado a reconocer públicamente y ocuparse de ciertos hechos sobre uno/a mismo/a.

Expresar con palabras información personalmente privada es también verla reflejada en una o más personas, dando una realidad social explícita además de una realidad personal.

2.- Tener que gastar energía en cumplir con las obligaciones de responder hacia la otra parte o partes.

Es decir, una vez que una persona ha decidido revelarse, frecuentemente se ve obligado a dar explicaciones.

3.- Arriesgarse a engendrar sentimientos de daño, ira, incomodidad o afecto, afinidad y confianza en la otra parte o partes.

Unas personas pueden interpretar negativamente la auto-revelación, mientras que otras pueden pensar que el que se abre quiere escalar la relación y llegar a la intimidad, aunque éste no haya tenido esa intención. Es decir, puede sentir que tiene más derecho al tiempo, energía y sentimientos de quien se auto-revela.

4.- Arriesgarse al rechazo o abuso de otra u otras personas.

Quien/es escucha/n la auto-revelación pueden rechazar, abiertamente o mediante su falta de atención, a participar en la situación de auto-descubrimiento. Probablemente, este rechazo puede ser devastador. Si quien se revela ofrece confianza, intimidad y respeto, se encuentra rechazado/a, e incluso criticado ante los demás, el efecto puede ser deprimente.

5.- Como resultado de 3 o 4, o de ambos, generar un cambio no deseado en la relación con la otra parte o partes.

La auto-revelación no siempre promueve una mejora en la relación. Puede conducir a debilitar la estabilidad, a disminuir la armonía o a una definición menos favorable de la relación.

Seguiré desarrollando este asunto en próximas entradas.

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Acerca de este Blog

Felicísimo Valbuena de la Fuente es Licenciado y Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente es Catedrático en la Facultad de Ciencias de la Información.

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