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El cambio necesario de la comunicación corporativa hacia la transparencia y la digitalización


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Es indiscutible que la comunicación corporativa vive en estos tiempos un cambio, motivado en gran parte por la revolución digital, que poco o nada tiene que ver con la de hace una década, coincidiendo precisamente con el inicio de la crisis económica.

Así se puso de manifiesto en el I Foro de Tendencias de Comunicación Corporativa, un  encuentro organizando por Llorente & Cuenca para debatir sobre los retos y tendencias en la comunicación corporativa surgidos en este periodo.

Tras esta década marcada por la coyuntura económica, los expertos en comunicación corporativa de la consultora españolaa apuntan un cambio hacia una comunicación corporativa más transparente y horizontal que empuja al sector a enfrentarse a nuevas tendencias como:

  • Comunicar como start-ups. El boom digital empuja irremediablemente a las empresas a replanteándose su modelo de negocio. Una transformación digital que, aunque parece avanzada, supondrá la explosión de canales privados de comunicaciones hacia comunidades muy segmentadas.
  • Defender el relato frente a las fake news. De un tiempo a esta parte se ha consolidado la vulnerabilidad de los medios de comunicación con el surgimiento de conceptos como Fake News o postverdad. Este fenómeno, que busca activar creencias generando confusión y desestabilidad, forzará tarde o temprano una batalla por gestionar creencias compartidas que, en el caso de las organizaciones y empresas, les obligará a ir más allá de los comunicados oficiales.
  • Entorno de hipertransparencia. El concepto confidencial empieza a ser muy cuestionable, la proliferación de canales y medios ha contribuido de forma exponencial con la explosión de contenidos digitales. Esto tiene una vertiente tecnológica y las empresas deben prepararse para generar una nueva cultura interna de hipertransparencia que no significa informar de todo, pero sí tener la capacidad de explicarlo todo en tiempo real.
  • Nuevos dilemas éticos que surgen de la digitalización, del big data. Es una de las tendencias más importantes que están impactando en el futuro de las relaciones públicas. Es lícito preguntarnos qué nuevos modelos de negocio emergen a partir de todas estas mediciones. El big data facilita la labor de investigación y descubre pautas que pueden ser muy útiles para prevenir acciones terroristas, fraudes bancarios o incluso el fracaso escolar; pero también para discriminar o imponer castigos anticipados
  • Comunicar el propósito. En el año 2018 veremos una actualización de la narrativa corporativa de muchísimas empresas. En un entorno de baja confianza se buscan vías de conexión enfocadas en la contribución social. El propósito corporativo es una gran oportunidad para aportar valor, para clientes, empleados y todos los stakeholders. Se plantea un reto que afecta al liderazgo: los CEOS van a tener que ejercer su liderazgo en la comunicación, pese a su reticencia clásica en España.