La banda no verbal en la comunicación política y empresarial

En: Comunicación Empresarial|Comunicación Política

6 Nov 2012

Dos grandes libros para comprender la comunicación política


He vuelto a leer dos libros sobre la Mafia: Historia de la Mafia (Byblos, 2005; la edición original es de 1998) y Cosa Nostra, de John Dickie (Editorial Debate, 2004). Estos dos libros son importantísimos para la comunicación política. Los he leído con tres objetivos: a) Observar el comportamiento de los jueces italianos desde la gran construcción que Gustavo Bueno levantó hace veinte años, en su Primer ensayo sobre las categorías de las “ciencias políticas” (Biblioteca Riojana, 1991) y compararlo con el de los jueces españoles; b) identificar las contradicciones entre los nueve poderes que distinguió Gustavo Bueno, y c) constatar la importancia de la comunicación no verbal de la mafia y la gran sagacidad del Juez Falcone cuando comprendió qué era la Cosa Nostra. De a) y c) me voy a ocupar en La Voz Libre, diario digital de gran difusión en el que escribo cada ocho días por término medio. En este Blog abordaré la comunicación no verbal.

Resulta erróneo e inútil estudiar a las mafias únicamente desde la banda verbal

Es una de las grandes enseñanzas que extraigo del gran libro de John Dickie. Los mafiosos emplean el lenguaje con los demás para ocultar. Y dentro de ellos, los mafiosos italianos reducen las palabras a lo indispensable. Dickie cuenta lo que ocurrió con el Barón Turrisi Colonna a mediados del siglo XIX. Después de sufrir un atentado, escribió un estudio titulado Publica Sicurezza in Sicilia nel 1864. Allí informaba sobre una secta de ladrones que se extendía por toda la isla. Contaba cómo iniciaban a los que entraban en la secta, es decir, en la mafia. Pues bien, a pesar de esas informaciones, hay muchas evidencias que presentan a este Barón desde una perspectiva enteramente distinta. Turrisi Colonna era en realidad un estratégico protector político del mafioso más importante e implacable de Palermo. Todos hablaban de las relaciones del Barón con la mafia. Entonces, ¿cómo se explica que un hombre que informaba al público sobre la mafia, fuera realmente un asesor de mafiosos?. La respuesta de Dickie es muy lúcida: Para la mafia, un político amigo resulta más valioso cuanto más creíble sea. Si dicha credibilidad tiene que construirse a base de retumbantes discursos contra el crimen, o con eruditos diagnósticos sobre el estado de la ley y el orden en Sicilia, que así sea.

El triple lenguaje no verbal de Jurgen Ruesch y Weldon Kees

En 1956, dos autores, Jurgen Ruesch y Weldon Kees escribieron un libro importante y muy interesante: Nonverbal Communication, Notes on the Visual Perception of Human Relations. El tiempo no ha hecho mella en ese libro. Distinguieron e ilustraron con fotografías tres lenguajes que nos pueden ayudar mucho en comunicación política y empresarialLas formas de codificación no verbal caen, según Ruesch y Kees en tres categorías:
Lenguaje de signos. Los gestos suplantan a palabras, números y signos de puntuación. He escogido este fragmento para comprender por qué el gran juez Falcone pudo dar un avance decisivo a la lucha contra la mafia y pasar a la historia como un gran héroe italiano.«Los hombres de honor prefieren no decir nada a nadir que no sepa ya previamente de qué están hablando; se comunican a través de códigos, señales, fragmentos de frases, miradas imperturbables y significativos silencios. En la Cosa Nostra, nadie pregunta ni dice más de los absolutamente necesario. El juez Falcone observaba que la “interpretación de signos, gestos, mensajes y silencios constituye una de las principales actividades de un hombre de honor». (Dickie, P. 35)
Lenguaje de acción abarca todos los movimientos que no son empleados exclusivamente como señales. Cuando comemos, paseamos, saludamos, nos despedimos, acariciamos, pegamos, bebemos, dormimos, etc., tenemos unos determinados pensamientos o propósitos. Lo que hace falta es un buen observador que interprete acertadamente nuestras intenciones.
Lenguaje de objetos comprende todas las exhibiciones, consciente o inconscientemente intentadas, de cosas materiales, entendiendo esto de la forma mas amplia posible, desde un bolígrafo hasta el ultimo grito en moda, arquitectura o automóvil.
Los mafiosos están acostumbrados también a estos dos lenguajes. «La Mafia trata con los políticos en una moneda que raramente se refleja en las actas parlamentarias y en los libros de leyes. Antes bien se estampa en el oro sólido de los pequeños favores: filtraciones de noticias sobre contratos públicos o sobre ventas de terrenos, investigadores con exceso de celo obligados a proseguir su carrera fuera de la isla, puestos de trabajo para los amigos en la administración local, etc.». (Dickie, Pág. 76).
El juez Falcone supo identificar estos tres lenguajes de la mafia y ganó la guerra contra ella, aunque le costase la vida. Su muerte sirvió para conmover todos los cimientos de la política italiana. También sus logros abrieron la comunicación empresarial que estaba muy cerrada  cuando la mafia dominaba muchos sectores de la vida italiana.

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Acerca de este Blog

Felicísimo Valbuena de la Fuente es Licenciado y Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente es Catedrático en la Facultad de Ciencias de la Información.

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