Invictus, una gran película de Comunicación Política

En: Comunicación Política|Negociación

20 Feb 2010

La eutaxia o buen orden social, como misión del gran político

He estudiado bastantes películas- y sigo estudiándolas en mis Críticas bernianas en La Voz Librey con muchas escenas ilustro, en mis clases de la Universidad y Cursos fuera de ella, los diversos aspectos de la Comunicación PolíticaInvictus es la última que acabo de ver. Trata de Nelson Mandela y de cómo desempeñó la Presidencia de Sudáfrica, después de haber pasado 27 años en la cárcel por oponerse a la política del apartheid, la separación de los blancos y los negros. Dura dos horas y me he preguntado cuál es el elemento esencial de la misma. Pues bien, encuentro que Mandela supo darse cuenta de cuál era su misión, su excelente misión, y supo llevarla a cabo: lograr el buen orden social, la eutaxia, en Sudáfrica. No todos los políticos saben darse cuenta de esta misión. Muchos se dedican a todo lo contrario: a enfrentar a unos contribuyentes-votantes con otros. ¿Resultado? Muchos votantes se conviertan en no-votantes y se apartan de la vida política.

 Cómo Mandela hizo realidad su misión

 Cuando un político tiene clara su misión, su buena misión, lucha por hacerla realidad, sabiendo que cuenta con un tiempo determinado y que, luego, otros vendrán a continuar lo que ha puesto en marcha. Y al revés, los políticos que no tienen una misión seria, se dedican a perpetuarse en sus cargos. El populismo iberoamericano es una muestra de la poca confianza que quienes ocupan las Presidencias de varios países tienen en quienes van a continuar su misión.

Lo primero que hizo Nelson Mandela fue vencer las resistencias de los blancos a colaborar con los negros en los servicios secretos. Y viceversa. Después, se empeñó en conservar los nombres y emblemas que los blancos empleaban en los deportes, como muestra de que respetaba la libertad de expresión. El guionista Anthony Peckham logra una escena muy brillante mediante la elipsis. Mandela acude a una asamblea donde un grupo de sus partidarios acaban de aprobar por unanimidad una medida contra los blancos. Él se opone. Después, el guionista y el director, Clint Eastwood, cortan al coche, donde Mandela habla con la mujer que es su brazo derecho. Ha ganado la votación por muy pocos votos, pero la ha ganado. Los espectadores deducimos que él domina muy bien el arte de argumentar y persuadir a los grupos, lo cual es esencial es comunicación política.

Después, Mandela concreta su misión en que Sudáfrica se sienta grande. Y está, como diría Baltasar Gracián, “a la caza de la ocasión”. ¿Y cuál es ésta? El Campeonato Mundial de rugby, que va a celebrarse en Sudáfrica. Si las cuatro grandes estrategias de la comunicación política son la reserva, la puesta en escena, la publicación y la publicidad, él sabe organizar muy bien la puesta en escena.

 Un gran persuasor

 Después de tener muy clara cuál es el concepto de nación que él considera  mejor para 42 millones de sudafricanos, quiere difundirlo. Sabe ganarse a la selección sudafricana de rugby, comenzando por el capitán, el no muy expresivo Matt Damon. Enfrente tienen a un periodista deportivo de televisión que no confía en la selección. Para contrarrestar esta visión adversa, Mandela envía a la selección a diversas ciudades, para que motiven a los sudafricanos y para que éstos los motiven también a ellos. Y llega a memorizar las caras y los nombres de los jugadores de la selección. Napoleón utilizaba también esta táctica antes de las batallas, aprendiéndose los nombres y circunstancias familiares de algunos soldados y, después, cuando desfilaba, los iba saludando, creando así el concepto de que el Emperador los conocía a todos. Sí, Mandela dominaba muy bien la puesta en escena, desde el principio hasta el final, es decir, la final de rugby, que gana el equipo de Sudáfrica. Mandela pudo aprender esta táctica de Napoleón, o de Dale Carnegie, quien recomendaba llamar a las personas por su nombre, porque es la palabra que mejor nos suena a todos.

 El gran político es el que sabe desclasarse

 Ya me he referido a que la reserva es una de las cuatro estrategias fundamentales en comunicación política. Mandela pregunta a los demás por su familia, pero él no habla de la suya. Efectivamente, se había separado de su mujer y no mantenía buenas relaciones con sus hijos, porque no participaban de su misión: odiaban a los blancos. La grandeza de Mandela, que sale al principio de la película y al final, es el perdón como fundamento de la eutaxia o buen orden social que él quería conseguir. Sólo perdonando era libre para hacer planes y programas para todos. Ése es el secreto del gran político en el terreno personal; sólo un político que se desclasa puede conseguir la eutaxia. El fracaso del político es dedicarse a defender los intereses de su clase. Puede conseguir éxitos momentáneos, pero el tiempo acaba por colocarlo en su sitio y los demás se dan cuenta de su cortedad de miras. Mandela fue mucho más que “Madiva”, el nombre con el que le conocían en su tribu. Y logró que el mundo entero respetase su persona y lo que significaba. ¿Cuántos políticos más lograr esa proeza?. Reconozco que me resulta difícil responder esta pregunta.

  Sobre el significado de Invictus

 He consultado el gran Diccionario Etimológico Latino-Español, de Raimundo de Miguel. Éstos son los significados que ofrece de Invictus, según diversos autores latinos: Invicto, no vencido, indomable, victorioso, inexpugnable, sólido, incorruptible, invulnerable, inquebrantable. Tito Livio habla de Invictus a civibus hostibisque animus: Alma que lo mismo sabe resistir a los ciudadanos que a los enemigos. Y Plinio: Invictus contra ictus: Impenetrable a los golpes.

Es decir, Nelson Mandela. Y no se trata de una hagiografía; la película que comento muestra que podemos aplicar todos estos adjetivos al líder sudafricano.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Máster Comunicación Política

Deja un comentario para Invictus, una gran película de Comunicación Política

Avatar

Ignacio Jiménez

febrero 21st, 2010 at 12:30 am

Gran entrada.
Me he dado cuenta que muchos políticos (sus asesores) se han quedado con la técnica napoleónica y con la de Carnegie, que es acertada pero superficial. Tal vez los casos más claros son los de José Bono cuando era presidente de Castilla La Mancha o el de Esperanza Aguirre en Madrid. Ambos realizan una labor de zapa entre el público del acto al que van a asistir y se aseguran que los periodistas y votantes se percaten de este gesto de cercanía. En cualquier caso, se olvidan de la parte importante, aquella que hace a un político grande: sublimar lo que separa y cumplir el objetivo de beneficiar el bien común . Efectivamente Mandela encarna ese rol. No he visto la película aún, pero hace unas semanas disfruté y me emocioné leyendo el libro de John Carlin en el que se ha inspirado Eastwood. El gran acierto de Carlin ha sido poner el foco precisamente en esa virtud de Mandela.

Avatar

F.Valbuena

febrero 22nd, 2010 at 3:02 pm

Ignacio:

No he leído el libro, aunque quiero comprarlo y leerlo cuanto antes. El guión me pareció muy bueno.
Por eso, me alegro de que me hayas dado la pista hacia lo importante: La misión y la visión que un político grande tiene. Luego, vienen las técnicas, que pueden aprenderse en cualquier parte.
En cuanto a Esperanza Aguirre, estarás de acuerdo conmigo en que, hace unos años, muchos pensábamos que era un poco tonta. Acuérdate de El rincón de Espe, dentro del Caiga quien caiga, que protagonizaba El Gran Wyoming. Todavía no he visto que alguien hayan investigado el gran cambio de Esperanza Aguirre hasta llegar a ser quien es hoy. Y merece la pena estudiarlo desde la comunicación política. A ver si alguien se anima a estudiar la gran paradoja de que haya sido Wyoming el gran catalizador de la imagen de la Esperanza Aguirre como política. Y al fondo, está la relación entre humor y política, sobre lo que estoy trabajando, como ya escribí en este Blog, con las series Sí, Ministro y Sí, Primer Ministro.

En cuanto a Bono, es un político al que nunca me he tomado en serio. Pasa con su palabra lo que decía el gran filósofo Heráclito: “No te puedes bañar dos veces en el mismo agua”. Me da la impresión de que es un hombre que no sabe quién es y ha dicho y hecho cosas enteramente contradictorias sobre el mismo asunto. Creo que lo que más le preocupa, y lo digo enteramente en serio, es su figura física: pelo, peso, etc. Como a Berlusconi, pero en pequeño. Está superacomplejado porque Zapatero le venció por siete votos en el Congreso del PSOE y Zapatero está encantado de tener enfrente, siempre que va al Congreso, a un hombre al que ha derrotado y que, encima, le debe el cargo, no sólo de Ministro de Defensa, sino que, después de haberse ido de la política, de Presidente del Congreso, con todas las bicocas que esto conlleva.
Mucho más seria que Bono es su prima, que vive en Baños (de Cuenca), lugar donde nació Bono y donde su padre fue alcalde durante años. Esta prima es tan trabajadora e inteligente que ha logrado levantar siete hoteles, que funcionan muy bien. Lo que nunca hubiera hecho Bono, a quien se le va toda la fuerza por la boca.

Avatar

Álvaro Marchante

febrero 21st, 2010 at 11:33 am

Saludos Felicísimo,

Yo vi la película el día del estreno y me quedé maravillado. Los que venían conmigo salían diciendo que había demasiado rugby, yo salí explicándoles la campaña de propaganda política que había detrás, y me temo que no me entendieron mucho. Ha sido la primera película que he visto en la que su contenido es la propaganda política. Avatar también es una estrategia de propaganda política, pero no versa sobre la propaganda política. ¿Ha visto ya Avatar? Camero se ha hecho con la defensa de los valores ecológicos en Reino Unidos (tema que solía ser de los laboristas).

Un saludo!

Avatar

F.Valbuena

febrero 22nd, 2010 at 3:13 pm

Álvaro:

No sé quienes te acompañaron a ver la película, pero a mí me parece que estás en lo cierto.
No hay tanto rugby. Lo único que me molestó de la película es que el gran director Clint Eastwood imitase al gran Sam Peckinpah, que inauguró la moda de ralentizar el paso del tiempo. A un genio como el director Howard Hawks le molestaba esa moda. A alguien tan poco importante como yo, me desagrada. Eastwood tendría que haberle dejado ese momento al actualmente poco imaginativo Woosy Allen, quien hizo lo mismo en Match Point. Allen plagia y plagia una película tras otra. Eastwood no tiene necesidad.
No he visto Avatar, quizá porque todo el mundo me la recomienda. Como me fío de tu criterio, iré a verla.

Avatar

Alexis Maidana

febrero 22nd, 2010 at 1:48 am

Felicisimo como estás, mira justamente hace horas termino de ver la pelicula y es una excelente parábola sobre los ideales y la capacidad de recuperar la positividad del ser humano.

Se diría que con Invictus no deja un testamento admirable de fe en el ser humano y su capacidad de conversión.

Saludos…

Avatar

F.Valbuena

febrero 22nd, 2010 at 2:32 pm

Alexis:

Me agrada que hayas visto así la película. Ahora quiero comprar el libro y leerlo, porque creo que profundizará mucho más en algunos aspectos. Es lo mismo que me ocurrió con la película Colores Primarios (Primary Colors), que es excelente para explicar Comunicación Política. El libro enriqueció mucho lo que yo había aprendido con la película.

Avatar

Alexis Maidana

febrero 23rd, 2010 at 4:03 pm

Felicisimo te dejo otra recomendación de película para ver: “LA OLA” que ya la he visto y es muy buena también. Saludos…

Avatar

Álvaro Marchante

febrero 23rd, 2010 at 11:32 pm

Coincido con Alexis en recomendar “La ola”, si puede ser en versión original. La voz real del protagonista en alemán… asusta.

Avatar

F.Valbuena

octubre 10th, 2010 at 10:52 am

Lo he comprobado y tienes razón

Avatar

Invictus, un buen ejemplo de coaching

marzo 1st, 2010 at 5:42 pm

[…] algunos Invictus es una gran película de comunicación política, pero para mi el principal mensaje que me transmite es el papel que hace Nelson Mandela como coach […]

Avatar

F.Valbuena

octubre 10th, 2010 at 10:32 am

Tiene usted razón. Algunas escenas de Invictus tendrían que aparecer en los cursos de coaching, y darían mucho juego en los coloquios.

Enviar Comentarios

Acerca de este Blog

Felicísimo Valbuena de la Fuente es Licenciado y Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente es Catedrático en la Facultad de Ciencias de la Información.

Para saber más acerca de Felicísimo, te invitamos a visitar la sección Currículum Vitae